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“Same  same … but different” por Luján Acosta

“Same same … but different” por Luján Acosta

  • Autor/a:: Magdalena Rosado
  • Fecha de publicación: may 12, 2013
  • Categoría:

Recién llegada a Tailandia y habiendo entrado por una de sus “puertas” mas turísticas, la isla Kho Phi Phi (quien no ha oído hablar de ella después de la película “The beach”??) no me esperaba más que mucho calor, un enjambre de occidentales mezclados entre los tailandeses caminando de aquí para allá, comprando lo que se les ocurra, así como playas hermosas repletas de gente. Pues, Phi Phi no me defraudo en ese sentido, tal como lo esperaba la pureza de la isla se ha vendido al precio de los tours por Maya Bay y alrededores, remeras y todo tipo de souvenirs.

El corazón de la isla es un pueblo caótico con calles, que mas que calles son callejones, repletas de guesthouses, bares, puestos de venta de souvenirs, casas ofreciendo masajes, basurales. Eso sí, mucho color por todos lados y a toda hora.

Phi Phi_pueblo

Aunque muchas de sus playas siguen siendo hermosas y… si tenes suerte, las encontras casi desiertas.

Playas_Phi Phi!

No fue sino salir de Tonsai Pier que algo me llamo la atención. En el camino hasta el modesto hostel donde me quede no pare de ver gente con la misma remera. “Same, same … but different” decían todas. Con el “same” al frente y el “different” a la espalda. No entendí. Por un momento pensé que era una broma. Entiendo que el hombre sea filosóficamente un ser de “masas”, pero tanta masificación?  Todas esas personas eligiendo la misma remera? Lo segundo que pensé fue lo poco auténtico que eran y después deje de pensar. Me fui a la playa.

Después de dejar Phi Phi y pasar por Phuket llegue a Bangkok. La capital del país. Mucha gente habla de ella. Muchos dicen que la amas o la odias.

Mi primera impresión de Bangkok se podría describir como “telaraña de autopistas”. Llegue con el amanecer después de diez horas de bus y a la primera mirada me sorprendió lo occidental del trafico, la disposición de las rutas, la velocidad. En lo que va de mi viaje, ha sido la ciudad en que mas transito he visto. Parecía una película de esas de acción. A tal punto que desde el bus vi una persecución policiaca y todo. Todo va rápido cuando circulas por ellas, excepto la vida que hay debajo de las mismas. Hay villas enteras ahí abajo.

No fue llegar a la zona de Khao San Road para empezar a procesar algunas ideas. Este es el espacio que los tailandeses han cedido al turismo en algo que en mi opinión no es más que un arma de defensa. Es claro si lo piensan de esta forma: si todos nosotros nos concentramos allí, el resto de la ciudad se mantiene puro.

Khao San

Khao_San

La gran mayoría de los turistas no vamos más allá de los tres o cuatro barrios recomendados por las Lonely Planet. Es muy difícil encontrarnos en barrios al norte cercanos a Mo Chit o al sur. Es ahí donde debe estar la verdadera Bangkok, su esencia.

Creo que a esta altura empecé a procesar y quizas entender aquello del “same same, but different”.

Llegamos sin presiones, sin rutinas a una ciudad que de primera mano tiene un gran toque de  occidente, al menos así lo sentí yo. Transito por todos lados, consumismo feroz, gente apurada por llegar a tiempo. Si bien todo es nuevo para nosotros, la sensación de que no estamos tan lejos de casa nos avanza. “Same same”, podríamos decir. Sin embargo, llegamos a un lugar lleno de rutinas. Rutinas diferentes a las nuestras.

Un lugar donde lo común es acostarse temprano y levantarse más temprano aun, desayunar platos con arroz, sacarse los zapatos antes de entrar a un lugar cerrado, no besarse en la calle, tener los hombros cubiertos, adorar a otros dioses y … un extenso etcétera. En este punto encajaría el “but different”.

Templo Bangkok

Por Luján Acosta

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